Back to the future: Food in space

[ SPANISH ]
Throwback Thursday is taking a step back to what was once considered the future of science: space travel. From the initial launch of the Russian satellite Sputnik in October 1957, to hopefully landing humans on the surface of Mars in the 2030s, space travel has evolved astronomically (see what I did there?) in just a few decades.

Food in space has also transformed over the years.

NASA’s Mercury missions in the 1960s were the first to have food in space — and it wasn’t pretty. The astronauts had two options: semi-liquids in tubes, which could be ingested through a straw, or cubes of compressed or dehydrated food that was rehydrated with the astronaut’s saliva.

Lieutenant Colonel John Glenn was the first to eat in space, approximately 20 minutes after being in space. His meal of choice? A beef-vegetable mixture and applesauce. In his weightless environment, the only way Glenn was able to eat the food was through an opening in his space helmet. Other food items on board the 1962 “Friendship 7” were chicken-noodle, veal, peaches and a fruit concentrate.

Astronauts on the Gemini missions were allotted 2,500 calories per day for their missions. The freeze-dried food had an average content of 17% protein, 32% fat and 51% carbohydrates. The food was prepared by quick-freezing the items, placing them in a vacuum chamber and heating to remove moisture, with natural oils being retained. Afterwards, foods were vacuum-packed in a four-ply laminated container with a water valve on one end. Once in space, astronauts used a water gun to inject water into the package, then opened it and ate.

Apollo astronauts had slightly better treatment: they were the first to have hot water, which made the process of preparing the food easier, and made it taste better.

And then, there was Skylab, a far, far cry from the original space food. There was actually a designated “dining room” within the space craft with footholds so the astronauts could “sit” down to eat. They were also treated to plastic utensils, a menu featuring 72 food items and a freezer and refrigerator.

Other space food facts:

  • About eight–nine months before the flight, food evaluation sessions take place with the astronauts to sample foods and beverages available for the flight. The astronauts help select their menus about five months prior to the flight, which is then analyzed for nutritional content. After any corrections for nutrient deficiencies are made, approximately three months before the flight they are processed, packaged and stowed.
  • There is an emergency storage of food on board called “safe haven” food that will last for approximately 22 days under emergency operating conditions.
  • There is little water aboard the International Space Station; it runs on electrical power from solar panels, so all water must be recycled from cabin air, but this is not enough for any food preparation. Instead, food must be heated using a microwave/forced air convection oven. Beverages are in dehydrated form.

So what is the future of space food? It depends on who you ask. Some are looking to commercialized space travel, or growing food in space or even looking ahead to what the mission-to-Mars astronauts may be eating.

Regreso al futuro: La comida en el espacio

Este jueves de ataño está echando un vistazo hacia atrás a lo que una vez fue considerado como el futuro de la ciencia: los viajes espaciales. Desde el lanzamiento inicial del satélite ruso Sputnik en octubre de 1957, con la esperanza de aterrizar a los seres humanos en la superficie de Marte en la década de 2030, los viajes espaciales han evolucionado astronómicamente en tan solo un par de décadas.

La comida en el espacio también se ha transformado a lo largo de los años.

Las misiones de Mercurio de la NASA en la década de 1960 fueron las primeras en tener comida en el espacio – y no era bueno. Los astronautas tenían dos opciones: semilíquidos en tubos, los cuales podían ser ingeridos a través de un sorbete, o cubos de alimentos comprimidos o deshidratados que se rehidrataban con la saliva del astronauta.

El teniente coronel John Glenn fue el primero en comer en el espacio, aproximadamente 20 minutos después de estar en el espacio. ¿Su comida preferida? Una mezcla de carne-vegetal y puré de manzana. En su entorno sin gravedad, la única manera en que Glenn era capaz de comer era a través de una abertura en su casco espacial. Otros alimentos a bordo del “Friendship 7” de 1962, eran pollo-fideos, ternera, melocotones y un concentrado de fruta.

Los astronautas de las misiones Gemini fueron asignados 2,500 calorías por día para sus misiones. La comida liofilizada tenía un contenido promedio de 17% de proteína, 32% de grasa y 51% de carbohidratos. La comida fue prepara mediante congelación rápida de los artículos, colocándolos en una cámara de vacío y de calentamiento para eliminar la humedad, conservando los aceites naturales. Luego, los alimentos fueron envasados al vacío en un contenedor laminado con una configuración de cuatro capas y una válvula de agua en un extremo. Una vez que los astronautas estaban en el espacio, utilizaron una pistola de agua para inyectar agua en el paquete y luego lo abrieron y se lo comieron.

Los astronautas del Apolo tuvieron un poco mejor trato: ellos fueron los primeros en tener agua caliente, lo cual hizo el proceso de la preparación de comida mucho más fácil, y la hizo saber mejor.

Y después, hubo Skylab, algo muy, muy diferente que la comida de espacio original. Había un “comedor” asignado dentro de la nave para que los astronautas se pudieran “sentar” a comer. También tuvieron la oportunidad de disfrutar de utensilios de plástico, un menú con 72 artículos de comida y un congelador y una nevera.

Otra información sobre la comida del espacio:

  • más o menos de ocho – nueve antes del vuelo, se llevan a cabo sesiones de evaluación de alimentos con los astronautas para probar alimentos y bebidas disponibles para el vuelo. Los astronautas ayudan a seleccionar su menú más o menos cinco meses antes de su vuelo, los cuales son entonces analizados por su contenido nutricional. Después, se realizan correcciones donde existan deficiencias nutricionales, se procesan, se empaquetan y se guardan aproximadamente tres meses antes del vuelo.
  • Hay un almacenamiento de comida de emergencia a bordo llamada “refugio seguro” que tiene una duración de aproximadamente 22 días en condiciones de operación de emergencia.
  • Hay muy poca agua a bordo de la Estación Espacial Internacional; funciona con energía eléctrica a partir de paneles solares, toda el agua del aire de la cabina debe ser reciclada, pero esto no es suficiente para la preparación de comidas. En vez, la comida debe ser calentada mediante el uso de un horno de convección de aire forzado/microondas. Las bebidas vienen en forma deshidratada.

Entonces, ¿Cuál es el futuro de la comida espacial? Depende a quien le pregunte. Algunos están buscando a comercializar los viajes espaciales o cultivar alimentos en el espacio, incluso están mirando que van a comer los astronautas de la misión a Marte.

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