How did “The Jungle” change the food industry?

[ SPANISH ]
There are many books that have changed culture: from the works of William Shakespeare that introduced more than 1,700 words to the English language, to other books affecting baby names — for instance, Khaleesi from George R. R. Martin’s epic saga, A Song of Ice and Fire series and popular HBO show Game of Thrones, is rising in popularity.

And while there have been many books that have sparked changes throughout history, perhaps none affected the food industry more than Upton Sinclair’s 1906 novel, The Jungle.

Based in Chicago, Illinois, the book follows immigrant Jurgis Rudkus as he works in the meatpacking district. The book brought to light many of the unsanitary practices, harsh living and working conditions and other horrific imagery that were rooted in fact. It depicted in vivid detail how they used “everything about the hog, except the squeal” (p 38) and what really went into the meat products consumers were eating.

The first edition cover of the book. (Credit: Capital Century)

The first edition cover of the book. (Credit: Capital Century)

The book sparked outrage (and nausea) among its readers, and was part of the impetus that helped revolutionize meat inspection and started a new food and drug law. In fact, within just a few months of the book’s publication, The Pure Food and Drugs Act and the Meat Inspection Act were both signed into law in June 1906.

The Pure Food and Drugs Act was instituted to “prevent the manufacture, sale or transportation of adulterated or misbranded or poisonous or deleterious foods, drugs, medicines, and liquors, and for regulating traffic therein, and for other purposes.” The act is sometimes referred to as the Wiley Act after Dr. Harvey Wiley, who is considered the father of the act.

The Meat Inspection Act was instituted to better regulate the inspection of meat and meat food products. The act includes examination of animals before slaughtering, preventing inhumane slaughter, and destructing carcasses properly post-mortem. The act isn’t limited to just the slaughterhouses, but also includes labeling and container requirements and outlines prohibited acts.

These acts did not cover poultry. At the time, consumer demand for the product was low and it wasn’t until 1957 that federal rules were outlined. With the Poultry Products and Inspection Act, inspection and sanitation rules were implemented as well as labeling and container standards.

Other important acts for the food industry — including the Humane Methods of Slaughter Act (1958), Wholesome Meat Act (1967), the Wholesome Poultry Products Act, amended to the previous poultry act (1968) and the Egg Products Inspection Act (1970) — followed quickly after.

Though many laws followed in the wake of its publication, The Jungle had originally been written to depict the atrocious conditions of the workingman, according to Upton Sinclair. He famously quipped: “I aimed at the public’s heart, and by accident I hit it in the stomach.”

¿Cómo cambio “La Jungla” a la industria alimentaria?

Existen muchos libros que han cambiado la cultura: desde las obras de William Shakespeare que introdujeron más de 1.700 palabras a la lengua inglesa, hasta otros libros afectando la selección de nombres para bebes – por ejemplo, Khaleesi de la historia épica escrita por George R.R. Martin, la serie de Canción de hielo y fuego, y la serie de HBO Juego de Tronos, está aumentando en popularidad.

Y mientras ha habido muchos libros que han impulsado cambios a lo largo de la historia, tal vez ninguno de ellos ha afectado a la industria alimentaria tanto como la novela La Jungla escrita por Upton Sinclair en 1906.

Basada en Chicago, Illinois, el libro sigue a un inmigrante Jurgis Rudkus mientras trabaja en una empacadora de carne. El libro saco a la luz muchas de las prácticas antihigiénicas, las terribles condiciones de vivienda y trabajo y otras imágenes horribles basadas en los hechos. Ilustra en vivido detalle la forma en la que utilizan “todas las partes de un cerdo, excepto el chillido” (p 38) y lo que realmente entro en los productos de carne que los consumidores estaban comiendo.

The first edition cover of the book. (Credit: Capital Century)

Portada de la primera edición del libro. (Crédito: Capital Century)

El libro provoco indignación (y náuseas) entre sus lectores, y fue parte del impulso que ayudo a revolucionar la inspección de carne y comenzó una nueva ley de alimentos y drogas. De hecho, en tan solo unos pocos meses de la publicación del libro, la Ley de Alimentos y Fármacos Puros y la Ley de Inspección de Productos Cárnicos fueron ambos firmados en ley en junio de 1906.

La Ley de Alimentos y Fármacos Puros fue instituida para “prevenir la fabricación, venta o transporte de alimentos adulterados o mal etiquetados o venenosos o nocivos, drogas, medicinas y licores, y para la regulación del tráfico en la misma, y para otros fines.” El acto es a veces conocido como la Ley de Wiley del Dr. Harvey Wiley, quien es considerado el padre de la ley.

La Ley de Inspección de Productos Cárnicos fue instituida para regular mejor la inspección de la carne y productos cárnicos. La ley incluye la examinación de animales antes de su sacrificio, la prevención de sacrificios inhumanos, y la destrucción de los cadáveres correctamente post-mortem. El acto no se limita solo a los mataderos, pero también incluye los requisitos para el etiquetado y los contenedores y se delinearon los actos prohibidos.

Estos actos no cubrían las aves de corral. En ese momento la demanda de los consumidores por el producto era baja y no fue sino hasta 1957 que se delinearon las reglas federales. Con los Productos Avícolas y la Ley de Inspección, se implementaron reglas de higiene e inspección, así como las normas del etiquetado y los contenedores.

Otras leyes importantes para la industria alimentaria – incluyendo la Ley de Sacrificio Humanitario (1958), Ley de Carnes Saludables (1967), Ley de Productos Avícolas Saludables, modificada de la ley avícola anterior (1968) y la Ley de Inspección de Productos de Huevo (1970) – seguido rápidamente después.

Aunque muchas leyes siguieron la estela de su publicación, La Jungla fue originalmente escrita para representar las condiciones atroces de los obreros, de acuerdo a Upton Sinclair. Se le conoce por ironizó: “Le apunte al corazón del público y le di en el estómago sin culpa.”

Comments are closed.