Tox Tuesday: Benzodiazepines

[ SPANISH ]
The long explanation involves the enhancement of the effect of the neurotransmitter gamma-aminobutyric acid (GABA) at the GABAA receptor, which results in sedative, sleep-inducing properties.

The short explanation? Benzodiazepines are sedative-hypnotics used to help people sleep, reduce anxiety and treat alcohol withdrawal.

Benzodiazepines were developed in the 1950s. Some were introduced later in the 1960s, and even more have been introduced since then. They are primarily used for treating insomnia, but their side effects include bizarre dreams and, ironically, insomnia. In turn, this increases the desire to take the drug as the insomnia can get worse when the drugs are stopped. Withdrawal effects from the drug, according to LiveRehab.com, can take up to a month to go away.

Benzodiazepines are quite similar to their sister-drug, barbiturates, as they are both used as sedatives. However, it is easier to overdose on barbiturates with their euphoric effects. Thus, barbiturates have largely been replaced by benzodiazepines.

The replacement of barbiturates with benzodiazepines hasn’t done away with side effects — and there can be some very serious ones. The drug is associated with an increased risk of adverse respiratory outcomes in older adults with chronic obstructive pulmonary disease (COPD). Additionally, the drug has also been linked to brain tumors and an increase in fractures. And while originally touted as an addiction-free drug, studies have shown exactly the opposite.

Addiction to the drugs was brought to light recently with the death of actor Philip Seymour Hoffman, who died in February 2014. Based on the autopsy, his death was caused by a combination of drugs, including benzodiazepines. A frequent, and sometimes lethal, combination of opiates and benzodiazepines is becoming more and more widespread. Other celebrity deaths linked to benzodiazepines usage include Whitney Houston (2012) and Heath Ledger (2008).

“Benzodiazepines and opiates both can cause death when you take too much of them,” said Dr. Michael Kelly, medical director of the behavioral department at St. Mary’s Regional Medical Center in Maine. “It’s actually pretty rare to see somebody using only one.”

Evidence indicates that over 30% of individuals that die from opiate overdose also have benzodiazepines in their system. The percentage is alarming, considering that in 2013, 94 million prescriptions for the drug were written across the U.S.

The drug isn’t limited to usage in adults. Dogs have been prescribed benzodiazepines (yes, you read that right), and a pill was even found inside a child’s plastic Easter egg.

But what is being done to help curb the usage of a potentially deadly drug? There are several options for the treatment of addiction of the drug, including what is called a “gradual taper.” This path is chosen because sometimes the patient can avoid withdrawal symptoms if the taper is drawn out enough.  Another option includes substituting benzodiazepine with a long-acting version of the drug or phenobarbital. Switching to these has shown to lessen withdrawal symptoms.

Other treatments for withdrawal simply include treating the withdrawal with other drugs. In severe enough cases, treatment could also include treating addiction with the drug itself, giving the patient low enough doses to provide functionality with the fewest negative effects.

For more information about Neogen’s forensic benzodiazepine testing solutions, click here.

Martes de toxicología: Las Benzodiacepinas

La explicación larga implica el aumento del neurotransmisor acido gamma-aminobutírico (GABA por sus siglas en ingles) en el receptor de GABA, lo que resulta en propiedades sedantes inductoras de sueño.

¿Cuál es la explicación breve? Las benzodiacepinas son fármacos sedantes e hipnóticos diseñados para asistir en la terapia del insomnio, la ansiedad y la abstinencia alcohólica.

Las benzodiacepinas fueron desarrolladas en los años de la década de 1950. Algunas se introdujeron posteriormente en los años de la década de 1960 y muchas más se han introducido desde entonces hasta ahora. Estos fármacos se utilizan principalmente para el tratamiento del insomnio, pero sus efectos secundarios incluyen sueños extraños e irónicamente el insomnio. Lo que a su vez, aumenta el deseo interno de tomar la droga ya que el insomnio puede empeorar cuando se suspenden los medicamentos. De acuerdo con LiveRehab.com los efectos de abstinencia de la droga pueden durar hasta un mes después de la suspensión del medicamento.

Las benzodiacepinas son muy similares a los barbitúricos (medicamentos de la misma familia), ya que ambos se utilizan como sedantes. Sin embargo, es mucho más fácil sufrir una sobredosis con barbitúricos con los efectos eufóricos de su consumo. Por lo tanto, los barbitúricos han sido reemplazados en gran parte por las benzodiacepinas.

El reemplazo de los barbitúricos con las benzodiacepinas no ha acabado con los efectos secundarios resultantes – y pueden existir algunos muy graves. El fármaco está asociado con un incremento en el riesgo de resultados respiratorios adversos en adultos mayores que sufren con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Adicionalmente, el fármaco también ha sido asociado con tumores cerebrales y un aumento en las fracturas. Y aunque en un principio la droga se haya considerado como un agente no adictivo, diferentes estudios han demostrado exactamente lo contrario.

La muerte reciente de Phil Seymour Hoffman, quien murió en febrero de 2014, ha sacado a la luz la adicción a las drogas. Basado en la autopsia, su muerte fue causada por una combinación de fármacos, incluyendo las benzodiacepinas. Los problemas resultantes de la combinación de opiáceos y benzodiacepinas se han vuelto mucho más frecuentes y ocasionalmente letales. Diferentes muertes de otras personas famosas han sido atribuidas al uso de las benzodiacepinas, estas personas incluyen a Whitney Houston (2012) y a Heath Ledger (2008).

“Las benzodiacepinas y los opiáceos ambos pueden causar la muerte cuando se toma una cantidad excesiva de ellos”, dijo el Dr. Michael Kelly, el director médico del departamento de comportamiento en el Centro Médico Regional de St. Mary’s en Maine, EE.UU. “En realidad es bastante raro ver a alguien usando una sola.”

La evidencia indica que más del 30% de las personas que mueren por una sobredosis de opiáceos también tiene benzodiacepinas presentes en su sistema. El porcentaje es alarmante, considerando que en el 2013, 94 millones de prescripciones para el medicamento fueron escritas en los Estados Unidos.

El uso del fármaco no está limitado a los adultos. Los perros han sido prescritos a las benzodiacepinas (si, lo leyeron bien), e incluso encontraron una pastilla en el interior de un huevo de pascua de plástico de un niño.

Pero, ¿Qué se está haciendo para ayudar a contener el uso de una droga potencialmente mortal? Hay varias opciones para el tratamiento de la adicción de la droga, incluyendo lo que se llama una “reducción gradual”. Se elige esta opción, porque a veces el paciente puede evitar los síntomas de abstinencia de la droga si la reducción del grado de la droga es suficiente. Otra opción incluye el reemplazo de las benzodiacepinas con una versión de la droga que proporciona una acción prolongada o con el fenobarbital. El cambio a estos fármacos ha demostrado disminuir los síntomas de abstinencia.

Otros programas de abstinencia incluyen, simplemente tratar los síntomas de abstinencia con otras drogas. En casos extremos el tratamiento de la adicción puede ser realizado mediante el uso de la misma droga, suministrando niveles bajos de la droga para proporcionar funcionalidad con menos efectos negativos.

Para obtener más información sobre las soluciones de pruebas forenses para benzodiacepina de Neogen, por favor haga clic aquí.

Comments are closed.